lunes, 3 de noviembre de 2008

REM 1 Octubre

Estoy en una ciudad que se parece a Barcelona, pero es mucho más luminosa, cálidad y seca. Encuentro a un grupo de extranjeros que, todos sonrosados, rien y hablan en un idioma ininteligible. Al pasar a mi lado me sonrien y yo a ellos. Reconozco a una vieja amiga entre el grupo. Va vestida de una forma extraña, como si tuviese 10 o 12 años. Le sonrío y me reconoce, aunque parece que vive en otra vida. Vamos a tomar un te a un lugar fantástico, es una cafetería de estilo antiguo. Tomamos un te en una vajilla preciosa, antigua y tomamos pastas. Me cuenta que ha estado haciendo en los últimos tiempos y yo a ella. Lo que me cuenta no tiene nada que ver con la persona que conozco, pero no me extraña, es como si aceptara que mi amiga no quiere recordar el tiempo en el que yo la conocí y prefiere contarme otra vida, que no es suya. En un momento espero que me conteste una pregunta bien "pesada" que le hago, pero no contesta, se limita a sonreirme y a hablarme de sus nuevos proyectos vitales. En este momento el té se torna verde intenso, damos un sorbo y aparecemos en el momento en el que yo recordaba haberla conocido. Entonces le pregunto nuevamente la cuestión, indicándole con la mirada que este es el contexto. Ella mira alrededor, no reconoce nada, entonces, suavemente se desvanece. Me quedo tranquila, tomando el té en la bonita cafetería, mirando por la cristaleda a la gente pasar.

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